Santiago Moreno Lurduy*
Este 2021, el año donde el mundo busca de todas las formas posibles dejar la pandemia atrás, el Festival de cine francés en Colombia cumple 20 años. Organizado por la Embajada de francesa, el festival se muestra como una invitación para volver a las salas y así, de alguna manera, sentir que la normalidad de a poco va volviendo.
En esta ocasión el festival estará presente en doce ciudades y municipios (Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Bucaramanga, Manizales, Armenia, Pereira. Villa de Leyva y Fusagasugá), contará con distribuidores como Cine Colombia, Procinal, Cineplex, Cinemania y Cinema Paraíso, además del apoyo de la Alianza Francesa y la Cinemateca Distrital. Los objetivos de los organizadores del festival son posicionar el cine y la cultura francesa dentro del mercado colombiano, la generación de públicos e invitar al público general para que vuelva a las salas con más confianza. En Bogotá el festival contará con las salas de Cinemania en el sector del parque de la 93, Cinema Paraíso en la localidad de Usaquén, la Cinemateca Distrital y algunas salas de Procinal y Cine Colombia. El festival se llevará a cabo del 23 de septiembre al 13 de octubre, además contará con conversatorios presenciales con actores y directores invitados.
El festival contará con cinco secciones, Inéditos, Grandes Clásicos, Público Joven, la Nueva Ola Francesa de cine de fantasía que se ha presentado como un contrapunto al clásico cine de estudio francés, y una serie de cortometrajes que se presentarán en asocio con el festival Bogoshorts. Dentro de los Inéditos está la película Memoria la cual fue grabada en Colombia y que tiene como protagonista a Tilda Swinton que se suma a otros inéditos sobre distintos temas como el género policiaco, dramas familiares, criticas sociales y documentales. La sección de Público Joven estará marcada por películas de animación donde se destaca Las Golondrinas de Kabul y su historia dentro de la primera toma de los Talibanes en Afganistán. La sección de la Nueva Ola de Fantasía también es una de las grandes apuestas del festival para llamar al nuevo público dado que son películas que se salen de lo que se tiene en el imaginario colectivo sobre el cine francés, por eso Teddy y Destello Fugaz son de los grandes atractivos del festival. La sección de cortometrajes tendrá una sesión especial de proyección en el CityU el 5 de octubre a las 6:30pm que además contará al final con una charla de los directores de Perro Azul (uno de los cortometrajes presentados, Fanny Liatard y Jeremy Trouilh, sumado a esto el festival presentará cortometrajes de experiencia en realidad virtual del 30 de septiembre al 6 de octubre en los laboratorios uno y dos de la Cinemateca Distrital.
Una de las películas que de la sección de Inéditos es el drama deportivo Slalom, dirigida por Charlène Favier que fue presentada en el festival de Cannes en 2020 y que es el primer largometraje dirigido por Favier. Slalom es un relato que llega en un momento justo cuando en el mundo se empieza a tomar con más consciencia el sometimiento al que los deportistas están expuestos por tener que perseguir el éxito en un mundo extremadamente competitivo y depredador, sumado a poner en escena a los distintos abusos a los que están expuestos por parte de quienes están junto a ellos en sus etapas formativas y de preparación donde la presión puede ser incluso mayor que en la misma competencia de alto nivel.
Lyz es una adolescente de 15 años que aprendió a esquiar desde niña y que sueña con llegar a lo más alto en el esquí, el deporte que ama. Por esta razón entra a una de las escuelas deportivas más exclusivas de esquí en Francia, la cual es famosa por llevar a sus deportistas a los eventos más importantes. Lyz tendrá que enfrentar la soledad al estar lejos de su madre, pero igual está dispuesta a soportarla para poder llegar a lo más alto. Su entrenador Fred, un ex esquiador quién se retiró a causa de una lesión, tiene métodos fuertes y humillantes para presionar a sus dirigidos, Lyz no está acostumbrada a este ambiente ultra competitivo, pero está dispuesta a superarlo para llegar a la cima que siempre soñó. A pesar de tener un inició complicado, Lyz va adaptándose y sobresaliendo de manera excepcional respecto a sus compañeros y compañeras lo cual la lleva al terreno de ser la favorita de Fred pero al mismo tiempo la persona en la que Fred pretende descargar lo que el no pudo llegar a ser al punto de obsesionarse, ambos empiezan una relación más cercana que se desarrolla dentro de la presión constante que va creciendo sobre Lyz y el conflicto de Fred que sobrepasa todos los limites ante una adolescente que en muy poco tiempo tiene que experimentar diferentes cambios en su cuerpo, sentimientos, sensaciones, presión, ambiciones propias y de otros en su camino al éxito que soñó pero al que no puede entender como pudo llegar.
Slalom es un relato de abuso a distintos niveles y proveniente de distintos lugares. El abuso a nivel físico y mental al que los deportistas se deben ver sometidos desde sus etapas formativas teniendo que adaptar su cuerpo a métodos específicos de entrenamiento y sin poder pasar etapas importantes de la juventud a nivel social, Lyz debe renunciar constantemente a establecer relaciones muy cercanas con sus compañeras porque el mundo en el que vive hace que, a la larga, ellas sean vistas como competencia, debe tomar proteínas y suplementos vitamínicos fuertes para que su cuerpo este al nivel que su entrenador quiere y así poder encajar en el mundo del éxito que ella soñó desde niña. Sin embargo, el abuso sexual se muestra como el gran eje, pero saliendo del relato lineal de la víctima y el victimario queriendo mostrar las complejidades que se atraviesan en medio de las dinámicas del abuso sexual en sus distintas facetas centrándose en distintos sentires de Lyz durante las etapas que tiene el abuso y como ella va asimilando y superando otras al punto del clímax.
Slalom pone al espectador en situaciones complejas de asimilar a lo largo del relato al ser una montaña rusa de experiencias y sensaciones que no solo vive su protagonista sino todos los personajes. Retratar no solo los abusos sino relaciones de poder en medio de sueños puros como querer ser feliz esquiando y sentirse libre a través del esquí es de los grandes logros de la película escrita y dirigida por Favier lo cual pone a los espectadores a hacerse preguntas constantes ¿Tanto es necesario? ¿Hasta qué punto la presión solo se la pone el deportista? ¿Está bien poner tantas expectativas en una adolescente? ¿Somos capaces de identificar un abuso? Slalom es sin dudas una de las grandes obras que presenta esta edición del festival de cine francés.
Hoy los colombianos vivimos en un ambiente que se debate entre la esperanza por la desmovilización de un actor armado, eje del conflicto armado de los últimos cincuenta años y con ello la promesa de una paz “estable y duradera”, y una nueva ola de violencia por actores armados ilegales que sumado a la irritabilidad del ciudadano ante el más mínimo problema, hacen de nuestra sociedad un lugar muy complejo. El transporte urbano y las redes sociales, entre otras, también se han ido convirtiendo en lugares de indisposición, fuentes de malestar y agresividad.
El guionista y director Felipe Aljure presentó en Cine Tonalá su producción más reciente titulada “Tr3s Escapularios”, nos presenta la mezcla de nuevas miradas sobre la violencia en el país y las cicatrices que recién se están formando detrás del procesos de paz, pero que sin embargo al estar tan frescas hacen evidente que todavía duelen. Lo hace a través de tres historias que se entrelazan a la luz de un objeto tradicional en el imaginario católico colombiano: el escapulario. Aljure comenta que la elección de este elemento está dispuesta por aquello más cercano a la cultura colombiana y su relación con un mundo mágico-religioso que va desde lo católico hasta lo esotérico, expresado en cuarzos o lo “agorero”, como la suerte que proviene del peso encontrado en la calle, para concluir que es el sincretismos cultural, una de las características que nos hacen ser colombianos. .
Pero además de estas tres historias y el sentido agorero de un artefacto como el escapulario, la película resulta en una constante pugna entre la bondad y la agresividad, la fuerza y la debilidad, lo femenino y lo masculino, todo ello entretejiéndose en el amor, pero lejos de un romanticismo literario, es un amor más cercano a la realidad que se presenta como trágica y que es la que reúne a los dos personajes principales, Nico y Lorena, bajo una única consigna, la muerte.
Con una producción modesta en lo económico, la cinta se grabó en Cartagena lo que significó un gran esfuerzo para todo el equipo, 12 de ellos se trasladaron desde Bogotá y otros 11 se vincularon ya en el sitio de rodaje. La película es un magnifico logro de quienes participaron en ella; la naturalidad de los actores al asumir su rol permite que el espectador, más allá de sentirse identificado con el conflicto que cada uno de ellos enfrenta, entre en la tensión y en la búsqueda de una respuesta más que de un final.
Ciertamente es una película que alimenta la discusión que debe hacerse sobre lo que ha sido el conflicto colombiano, sobre el papel de la mujer en la guerra y sobre las posibilidades de crear nuevos futuros en el contexto del postconflicto. Si bien el espectador la disfruta, no se puede calificar la película desde una sola óptica. “Tr3s Escapularios” es justamente una invitación a ver con otros lentes aquello que se ha naturalizado, por ello requiere más de un vistazo, por ello aprovecharemos que se estrenará en salas de cine a nivel nacional el próximo 23 de agosto para verla nuevamente, pero sobre todo, para disfrutarla.
Santiago Moreno Lurduy*
Estudiante de Geografía
Facultad de Ciencias Humanas
Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá
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ARTE-FACTO Revista de Estudiantes de Humanidades. ISSN 2619-421X (en línea) octubre de 2021 No. 20