Editorial ArteFacto

Cuando pensamos en “artefacto” vienen a nuestra mente máquinas o instrumentos que facilitan algunas de nuestras tareas cotidianas, pero nosotros vamos más allá y retomamos su origen: artium y factum; donde el primer concepto hace referencia a las artes, lo artificial, que en la Edad Media fue asignado a aquellos hombres que se dedicaron a la construcción de maquinarias, edificios, espadas y otras herramientas; y los fabers, los fabricantes, se asociaron en lo que se llamó universitas. Este correspondía a un lugar común para intercambiar ideas, para defender lo colectivo y , sobre todo, para crear. En esa línea, factum es lo hecho, lo elaborado; es hacer, construir y se construye con la mente y las manos; como plantea San Alberto Magno, somos inteligencia y manos. Con estas dos herramientas hemos apalancado las más grandes empresas para crecer como humanidad.

Con todo, presentamos Arte-Facto como la unión de estudiantes y profesores de diversas disciplinas que se unen para hacer, para construir herramientas y narrativas que permitan a otras personas comprender un poco más nuestras realidades de seres humanos.

Hace poco más de un año, el Departamento de Humanidades y Formación Integral de la Universidad Santo Tomás se propuso una meta, hacer una publicación donde se visibilice parte de la producción escrita de los miles de estudiantes que asisten a los seminarios de Humanidades.

Tuvimos un primer avance con la Revista Humanidades, tarea liderada en ese entonces por la profesora Clara Jaramillo.

Después decidimos que una revista de estudiantes para estudiantes tenía que ser una empresa donde los protagonistas de todo el proceso fueran precisamente ellos.

Teniendo en cuenta esto, emprendimos, profesores y estudiantes, este camino que nos lleva a presentarles hoy Arte-Facto, Revista de Estudiantes de Humanidades (ISNN 2463-2309).

Escoger el nombre no fue una tarea fácil, estudiantes de carreras como Ingeniería industrial, Diseño gráfico y Economía propusieron nombres tan diferentes entre sí, que nos llevó a demorarnos un poco más de lo planeado. Acá estamos y estaremos, si ustedes lectores, nos lo permiten, por mucho tiempo.

 

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