Karol Nicol Morales Sepúlveda*

Hace un par de meses los colombianos recibimos una noticia supremamente inesperada, entramos en una cuarentena preventiva obligatoria. Ya han transcurrido dos meses desde este momento y toda una nación ha tenido que acoplarse a este nuevo estilo de vida; no ha sido fácil en muchas áreas para los colombianos, entre ellas y la que más se ha destacado es la económica, el estar resguardados en casa le ha puesto una pare a la sostenibilidad de muchas familias, y esto los ha llevado a entrar en una intensa desesperación. Hasta el momento puedo decir que Dios ha ayudado en gran medida a mi familia, ya que no hemos pasado hambre en estos tiempos de calamidad, todo lo contrario, hemos podido adquirir muchos beneficios, tanto así, que podemos dar, en lugar de recibir.

Mónica Valentina Moncada Mora*

Esta historia marcó mi vida para siempre, la de la muerte de mi padre, así que será fácil determinar dónde empieza, sin embargo, considero no es algo a lo que le haya podido dar un final, pues quien haya experimentado la muerte de un ser querido, entenderá que el dolor que deja este evento nunca consigue un fin. Así pues, no solo les contaré el momento en el que esto sucedió, sino lo que ha sido lidiar con esta situación, claro está, de una forma un tanto resumida con el fin de no extenderme más de lo debido.



María Fernanda Páez Villalba*

La mañana del 31 de marzo del 2020, entre la carrera 17 y la 24 de la avenidas Caracas, en el barrio los Mártires, amaneció muerta María del Rosario Ortiz Ortiz, el frío asfalto de las autopistas bogotanas cerró los ojos para no ver el rostro de esta mujer, “Rosarito” como la llamaban sus amigas, celebraría su cumpleaños número 34 el mismo día que sus ojos se cerraron para siempre y se convirtió en un número insignificante dentro de las listas estadísticas del instituto de medicina legal, pero ella no es una mujer ordinaria.

María Daniela Tovar Martínez*

Sentir de cerca la muerte es una crónica personal en la que relato en primera persona cómo fue vivir día a día con la muerte pisando mis talones, como fue presenciar la muerte de mi abuelo materno en un día familiar, pocos meses después convivía con mi tía como un día normal y al siguiente jamás la volví a ver con vida, una semana después de la cremación de mi tía, mi abuela falleció. El duelo no ha sido nada fácil, muchas veces cuestionamos a Dios por la manera en que hace sus cosas, sin embargo, los tiempos de Dios son perfectos, no sabemos porque pasa lo que pasa, pero está en nuestras manos aprovechar y valorar todo el tiempo que tenemos con las personas que amamos, la vida muchas veces es más corta de lo que pensamos, y estoy segura de que desearíamos volver al pasado para poder pasar más momentos con ese ser amado que ya no se encuentra en vida.

Laura Nataly Bello López*

Colombianos y colombianas:

En los últimos días se comprobó la presencia del virus COVID-19 en nuestro país, frente a esto mencionaré los principios que, como figura soberana y mediadora entre los ciudadanos, me permito ejercer para asegurar la existencia de nuestra República. Es importante que entendamos que dichos principios no son invenciones espontáneas o situacionales, sino que por el contrario, son principios comunes y racionales que todos estamos en la capacidad de llevar a cabo y que, por supuesto, ustedes deben conocer como cualquier situación relacionada con el Gobierno.

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